Carnaval Miranda de Ebro 2008
La Otxoa y la batukada marcarán la oferta de carnaval en Miranda
Ritmos calientes para atenuar el gélido febrero y humor irreverente con música de ‘cabaret’ para elevar su caché. Los carnavales de Miranda contagiarán a toda la ciudad a partir del próximo viernes 16 con una programación diseñada para evadirse. Los grupos de batukada y el artista José Antonio Nielfa, más conocido como La Otxoa, serán dos de las propuestas más significativas de una oferta que arrancará con un desfile infantil en el que participarán todos los colegios de Miranda.
Los chavales, se concentrarán en el parque Antonio Machado, en torno a las 18.00 horas, y desde allí marcharán acompañados por tres charangas y una batukada hasta el pabellón del Ebro, donde les espera una fiesta creada para exclusivamente para ellos con actuaciones musicales y teatrales. Los mayores les tomarán el relevo al día siguiente.
El pregón de Marina Avellaneda marcará el inicio del gran desfile, que terminará en la plaza de España, con los ritmos de, en esta ocasión, hasta tres batukadas, que se unirán a las charangas. Allí, los grupos participantes en el concurso desfilarán por el templete para someterse al ojo escrutador del jurado.
La música amenizará también el domingo, el ‘marianito carnavalero’ al tiempo que los pequeños disfrutan de una propuesta de baile para ellos. Por la tarde, en torno a las 19.00 (aunque la hora está aún por definir) actuará La Otxoa desde el camión escenario que se habilita en la calle La Estación. Al acabar se entregarán los premios a los mejores disfraces, para lo que se exige acudir con él.
El lunes por la mañana, festivo para los chavales, el pabellón del Ebro acogerá una serie de talleres centrados en el maquillaje, la realización de caretas, etcétera.
En esta edición se ha creado una nueva categoría en premios para la jornada final, la del martes, con el entierro de la sardina (habrá premio individual y en grupo). Se busca así, incrementar la asistencia y hacerlo con disfraz para dar un mayor realce a la despedida. Este año se repartirán 1.500 bollos preñaos al precio simbólico de 50 céntimos. La recaudación irá integra a la asociación de lucha contra la drogadicción Boreal. Una sesión de fuegos artificiales pondrá fin a las fiestas.