Del 26 de octubre al 4 de noviembre, Girona es, más que nunca, una capital. Los gerundenses salen a la calle para celebrar su fiesta, y visitantes procedentes de todas las comarcas llegan a la ciudad para participar en un sinfín de propuestas. Y si ya es difícil escoger, aún lo es más recomendar; lo que es seguro es que cada cual encontrará una actividad hecha a su medida. Los actos más tradicionales, como el pasacalles de gigantes y cabezudos, o el pregón inaugural, son los que marcan el pistoletazo de salida de la celebración, que rápidamente se extiende por toda la ciudad. Pero el centro neurálgico de las ferias es La Devesa. Las avenidas jalonadas de plátanos de este parque acogen a los feriantes y sus atracciones, y también la histórica Feria de Muestras. Este certamen, que en esta edición celebrará su cuadragésimo quinto aniversario, es de visita obligada para conocer de primera mano las últimas novedades industriales, agrícolas y comerciales del mercado. Al otro lado del paseo, la zona de La Copa congrega la marcha nocturna, con las barracas de los estudiantes al servicio de los noctámbulos. Y desde el escenario, instalado en un lugar privilegiado, noche tras noche es posible disfrutar de buena música en vivo.Conciertos, espectáculos infantiles, torneos deportivos, visitas guiadas, exposiciones, circos, sardanas, bailes, castañadas, teatro, castells, correfocs, ferias y mercados… La ciudad alcanza el punto álgido de visitantes el día 1 de noviembre, cuando su casco antiguo se llena de puestos en los que artistas y artesanos ofrecen sus trabajos, y donde también se pueden comprar productos alimentarios artesanales, objetos antiguos, etc. Durante todo el día, las calles que rodean la Rambla y se adentran en el casco antiguo son un mar de gente que pasea.
Gerona
